LA SOLEDAD DE MI SER

Es díficil en algunas ocasiones, buscar en las dimensiones del saber, la verdadera identidad de mi ser.

Dificultad que nos lleva al laberinto y confusión de no saber definir nuestro proceder. Caemos en la angustia y nos sumerginos en el mundo irreal, ahogándonos en el fango de la mediocridad, germinándo en nosotros la semilla de la inseguridad de enfrentarnos a nosotros mismos.

Es el verdadero conocimiento, inspirado por la naturaleza innata que llevamos dentro ; conocimiento que nos guia hacia la luz del entendimiento y la voluntad de la superación plena, la que nos lleva a la cima como verdaderos triúnfadores.

No es una meta. No es una ilusión. Es tan irreal que al final es la verdadera realidad. Es una lucha en una gran batalla que nos exige una perfecta disciplina y la destreza de dar y perdonar para siempre perseverar en la superación y en el anhelo de ser mejores cada día.

LAS VOCES DEL VIENTO

Dando giros en la inmensidad, vienen y van, del dia y de la noche testigos siempre son, de tiempos que se fueron y de tiempos venideros, sus voces se unen, clamando justicia de lo alto, para el pequeño mortal que vive el suplicio sin termino del sufrimiento de su alma.

Vientos que murmuran sofocados, gritos de amenazas mudas, guerras de hermanos, paises destrozados...pájaros y flores no cantan más. No hay aromas , no hay colores, risas infantiles que se pierden en llantos maternales.

Vientos que rugen el dolor de angustia. Vientos que se pierden en búsca de esperanza. Vientos de soplo blando en moradas donde rie el niño y llora el anciano.

Ecos de vientos que se unen cantando y añorando en la inmensidad, tiempos de alegría, tiempos de hermanadad, donde el hombre una vez amó y desbordó su alegria, bebiendo de la copa de la vida y de la paz.

Vientos del norte, vientos del sur, murmuran en sollozos, rumores que en días de gloria vivieron sus pueblos, pueblos que hoy destruyen sus sueños, y en ruinas lloran sus húerfanos, en busca de alivio perdido a sus ideales.